OTROS ÓRGANOS Y LA MENTE
Hígado
El hígado es un órgano vital para la vida; simplemente cabe recordar que es la única parte de nuestro cuerpo que puede regenerarse, por lo que la naturaleza le ha otorgado en la escala jerárquica de nuestro organismo un papel primordial.
El hígado prácticamente abarca todo tipo de funciones:
- almacenamiento de sustancias: glucógeno, aminoácidos,...
- síntesis de vitaminas
- participación en el sistema de defensa
- funciones de desintoxicación,...
Podemos considerar al hígado como al “cerebro” de las vísceras, con todo las funciones que eso conlleva: asociación, filtrado, depuración,...
Es por esta razón que, si tenemos problemas hepáticos, convendría que analizáramos ciertos aspectos de nosotros mismos:
¿Soy capaz de desechar ideas o planteamientos perjudiciales?
¿Intento mejorar, o me estoy estancado en mi forma de ser?
¿Creo que tengo que seguir aprendiendo?
Riñón
Los riñones y el sistema respiratorio son las 2 estructuras que se encargan de mantener el equilibrio del Ph en el organismo en sangre, es decir, entre lo ácido y lo alcalino.
El riñón ejerce una labor de filtrado, de tal forma que reabsorbe agua y otros elementos necesarios para el cuerpo y expulsa las sustancias inservibles o nocivas.
Históricamente siempre se ha asociado lo ácido al sexo masculino y lo alcalino al femenino. Por ello, un riñón equilibrado puede significar que tenemos una relación sana con el sexo opuesto, y sabemos que el máximo exponente del sexo opuesto está en nuestra pareja.
Si nuestros riñones fallan, quizá nos vendría bien reflexionar sobre lo siguiente:
¿Me siento cómodo en mis relaciones con el sexo opuesto?
¿Siento que hay problemas que son de mi pareja y que los estoy haciendo míos?
¿Reconozco y acepto en mí mis partes masculina y femenina?
Páncreas
La función principal del páncreas es la secreción de 2 hormonas: la insulina y el glucagón, las cuales regulan el metabolismo de la glucosa.
La glucosa es la principal fuente de energía del organismo, y si extrapolamos (como hemos hecho otras veces) esta cuestión a otro nivel, sabemos que la energía vital a nivel espiritual es el amor.
Por ello, si nuestro páncreas no funciona correctamente, nos deberíamos preguntar:
¿Tengo una afectividad sana?
¿Dejo fluir mis emociones?
En resumen, vemos cómo todos nuestros órganos buscan lo mismo: algo esencial en la vida: el equilibrio.