LA DISCAPACIDAD FÍSICA Y SU ACEPTACIÓN
Cuando hay actividades que hacíamos y por una enfermedad no podemos seguir haciéndolas, se produce una pérdida, con todo lo que ello conlleva.
Los expertos dividen la pérdida en 4 etapas:
- Choque y negación: Se desarrollan pensamientos del tipo “esto no es real”, “esto es una pesadilla” o “esto no me puede estar pasando a mí”. Además nos sentimos paralizados, no sabemos qué hacer ni qué decir. Además puede producirse ajustes como quitarle valor a lo que se ha perdido, como si no fuera importante.
- Ira y depresión: Poco a poco vamos volviendo a la situación real, lo que nos provoca una agitación brusca de nuestra energía, ya sea por exceso (la ira) o por defecto (la depresión).
- Comprensión y aceptación: La persona empieza a integrar lo que le ha pasado, y comienza a adaptarse a la situación actual; se valoran los recursos que se tienen, se busca ayuda,...
- Vida nueva: La persona es capaz de renacer en su nuevo cuerpo; sabe lo que puede hacer, y tiene expectativas e planes de futuro.
En cada fase anterior podemos diferenciar al menos 2 etapas:
- Supervivencia: La persona sólo ha de preocuparse de ir pasando los días como mejor pueda. Es la fase más dura.
- Curación: La persona ha cerrado capítulo y sigue con su vida con esperanza.
Si has padecido una pérdida relacionada con una discapacidad física, quizá te puedan servir estas recomendaciones:
- Es importante reconocer el dolor y pasar por una fase de duelo, ya que el cuerpo que tenías antes ha muerto. Debemos morir en lo viejo para renacer en lo nuevo.
- Debemos disminuir todos los agentes estresantes de los que nos veamos envueltos; eso incluye a las personas “grises” que nos desmotiven, por muy cercanos que sean. Sé que esto es difícil, pero hay que hacerlo.
- Está científicamente demostrado que generalmente, la acción es más efectiva que la ausencia de acción,(aunque a veces la acción correcta es no hacer nada), por lo que debemos tomar una parte activa en nuestra vida y en la solución de nuestros problemas. Es la mejor forma de canalizar la energía que llevamos dentro.
Pero lo más importante, es que tengamos ESPERANZA. Ánimo.