¿ALGÚN CONSEJO PRÁCTICO, POR FAVOR?
Desde siempre es sabido que cuerpo y mente están relacionados. Un descenso de energía a nivel mental produce inevitablemente un bajón de energía físico.
A esto se le llama comúnmente somatización.
Podemos considerar por ejemplo 2 aplicaciones prácticas muy eficaces:
· Respiración relajante: Mediante su utilización, el inicial apoderamiento que realiza el cuerpo sobre nuestra mente lo canalizamos a la inversa, de tal forma que somos nosotros quienes tomamos el control de nuevo. Se puede hacer del siguiente modo:
- Cogemos aire por la nariz, lo mantenemos unos segundos y lo vamos soltando ligeramente por la boca, frunciendo los labios (hacer varias repeticiones). Esta técnica se basa en el principio fisiológico de que es difícil para el cuerpo crear 2 sitios de tensión simultáneos; así, mientras creamos una tensión voluntaria con los labios, poco a poco el resto del cuerpo tenderá a la relajación.
En la galería de videos, tienes una demostración visual.
· Musicoterapia: Mediante estímulos auditivos que nos transmitan sensaciones agradables, conseguimos una disminución de la tensión muscular negativa y una adecuación de los ritmos vitales.
Lo aconsejable es que, en situaciones de crisis anímica, cada persona escuche música que le resulte placentera (para unos será rock, para otros jazz, étc); la mejoría está asegurada.
La base para la recuperación psicológica es la desviación de la atención de una secuencia de pensamientos autodestructivos a un enfoque positivo, esperanzador, y para ello una rápida forma de entrar en este estado es la realización de una actividad placentera que centre tu interés lo máximo posible (puede ser ejercicio físico, aficiones con las que disfrutes,…)